Nosotros

Un patrimonio por reconocer.

La Chimba de Santiago

Durante las últimas décadas varios han sido los intentos por proteger y fortalecer la identidad de La Chimba en su expresión más prístina. Suman varios los proyectos de esa área cuyo propósito ha sido, casi siempre, la recuperación de un bien inmueble degradado. Algunos de ellos consagrados como Monumentos Históricos o Inmuebles de Conservación Histórica, lo que significa que están protegidos por instrumentos legales chilenos. Otros, simplemente, reconocidos como edificios de interés patrimonial, sea en la actual comuna de Recoleta o en la de Independencia. El resultado es un importante caudal de bienes, suficientes como para reconstituir la casi extinta vida de barrio. Las condiciones se ofrecen generosamente para que se reformulen los espacios públicos, el equipamiento comunitario, el mobiliario urbano, la vegetación. Recuperar la atmósfera implica, adicionalmente, incorporar al habitante y su atávica forma de convivir con el prójimo, haciendo del encuentro un acontecimiento de sublimación de las relaciones interpersonales. Aunque el lugar está hecho de sustancia física, sólo se carga de energía cuando el habitante lo puebla y lo hace vital.

La zona de estudio se localizaba en la ribera norte del río Mapocho y ocupaba parte de lo que hoy son las actuales comunas de Independencia y Recoleta. Desde los inicios del periodo prehispánico se vislumbró una cierta fragilidad en la conformación de su tejido y su morfología.

Gerónimo de Bibar (1558: 20) relató: “Allegado el general Pedro de Valdivia con cincuenta de a caballo y casi por la posta al valle de Copiapó, valle fértil y de gente belicosa…”. De ahí en adelante empezarían a cruzar los estrechos y fértiles valles transversales en los que la población indígena se presentaba cada vez más numerosa y agresiva. Martínez (2007) sostiene que después de pasar los valles de Guasco, Coquimbo, Limaría, Choapa y La Ligua, entrarían en el valle de Chile (Aconcagua) en el cual encontraron fuerte resistencia indígena. De Ramón (2000) complementa que en enero de 1541, Valdivia habiendo alcanzado el valle de Aconcagua, utilizó este camino -Camino del Inca- y después de un año de travesía, pudo instalarse en La Chimba, situada en la ribera norte del río Mapocho. León (1975a: 56), afirmaba que este lugar “estaba formado en esos años por hermosos campos, regados y cultivados por los indios en gran extensión”. La Chimba era un barrio de solares de indios para el siglo XVI (Moltedo y González, 1972).

“Allí acamparon Valdivia y los suyos al llegar al valle del Mapocho y allí pensaron en los primeros momentos fundar la ciudad de Santiago” (León, 1975a: 56). Según el cronista Diego de Rosales (1877: 383), Valdivia: “…se aloxó en la Chimba, a la orilla del rio y a la parte del norte, y queriendo hacer alli un fuerte y principio de ciudad”. Thayer Ojeda (1905) describe que este lugar, La Chimba, era denominado así por los naturales por estar separado de la ciudad por el mencionado rio. Y fue “por el año 1560 principió a formarse sobre la ribera norte del Mapocho un barrio pobre, habitado únicamente por indígenas i yanaconas o indios del Perú que trajeron consigo los conquistadores para su servicio i denominado La Chimba, por corrupcion de chimpa, palabra quichua que significa del otro lado i con que lo designaron los naturales por estar separado de la ciudad por el mencionado rio” (Thayer Ojeda, 1905: 102).

En La Chimba, “Valdivia dedicó sus tierras a los cultivos agrícolas desde el primer momento; y sembró en ellas trigo, maíz y “lo demás” (León, 1975a: 56). Según Thayer Ojeda (1911: 6) “Valdivia elijió para si las fértiles tierras comprendidas entre el Mapocho i la acequia de Huechuraba, con 220 varas de cabezadas” al otro lado del Mapocho. “Desde entonces, los arrabales marcaron los caminos de acceso a la ciudad, y creciendo a su vera por la Cañadilla o camino de Chile -actual avenida Independencia- se llegaba desde el norte; por la calle San Pablo transitaba el camino de Valparaíso, y por la de San Diego se iniciaba el camino hacia el sur” (Rodríguez, 2010: 102).

Finalmente, Pedro de Valdivia fundaría la ciudad de Santiago de Chile en la ribera sur del río Mapocho, al lado poniente del cerro Huelén, en el valle extendido hacia el sur y cruzado por los dos brazos del río. De Góngora Marmolejo (1969: 41) lo describe: “Después que Valdivia llegó al llano de Mapocho, visto el sitio y buena apariencia de la tierra y fertilidad del campo y aparejo bueno que había para poblar, mejor que en otra parte alguna, pobló una ciudad”.

De este modo, la organización del territorio de la ciudad de Santiago, con el respectivo trazado y repartición de solares, marcaría la estructura al sur del río Mapocho en el centro fundacional, dejando hacia su lado norte, en la otra orilla, a La Chimba en los arrabales o extramuros de la ciudad que durante varios siglos mantuvo su carácter agrícola.

De acuerdo con lo anterior, los límites aproximados del territorio de La Chimba -con una superficie de 3 km²- fueron al norte, el Cementerio General y el cerro Blanco; al sur hasta el río Mapocho; al oriente, la calle Pío Nono y parte del faldeo poniente del cerro San Cristóbal; y, al poniente, hasta la avenida Fermín Vivaceta, antiguamente, denominada callejón de Las Hornillas (Rosales, 1887; Moltedo y González, 1972; De Ramón, 2000; Stehberg y Sotomayor, 2012 y Quilodrán, 2013). Figura 1.