¿Sabías que…?

Agua y Ciudad

Los acueductos de regadío fueron coetáneos de la delineación de la ciudad.

Las acequias, escavadas según el declive natural del terreno, corrían por el fondo de los solares.

Trazadas con un fin meramente agrícola, para el regadío de las huertas de los primitivos pobladores de la ciudad, estas acequias vinieron un siglo después a servir de red de desagües.

El gobernador don Juan Henríquez renovando en 1762 estos trabajos, trajo a la ciudad agua de las vertientes de la cordillera y construyó en la Plaza Principal, para el servicio público, una fuente con 33 caños de bronce, cuya subsistencia duró hasta 1838, fecha en que fue trasladada a la plazuela de la Recoleta para que en ella prestara iguales servicios.

En 1763, el Corregidor don Luis Manuel de Zañartu construyó un cauce de cal y ladrillo que, aunque por poco tiempo, trajo a la ciudad el agua de la queda de Ramón.

Las calles, según Benjamín Vicuña Mackenna, eran sólo hileras de paredones oscuros o de palizada de espino, sin pavimentos ni veredas, con una acequia a tajo abierto por su centro, que las mantenía convertidas permanentemente en charcos de agua.

Cementerios

La monja de Santa Clara sor Ventura Fariña, fue la primera que estrenó el Cementerio. El 14 de diciembre de 1821 fue enterrado el primer hombre, un español llamado Esteban Cea.

En 1828 fueron traídos desde Mendoza los restos de los tres hermanos Carrera. Fueron sepultados en la iglesia del Monasterio del Carmen de San Rafael en la Cañadilla el 5 de mayo de ese año.

En el año 1855, se sepultó en el Patio de los Disidentes a la primera persona, un bebé, hijo del inglés don Juan Buchanan.

La separación total de los cementerios de la administración de la Iglesia Católica se produjo en el año 1871, cuando en Concepción falleció el coronel del Ejército y héroe de la Independencia, don Manuel Zañartu. Se ordenó los honores de su rango, sin embargo el Obispo de Concepción, Don Hipólito Salas, se opuso rotundamente, debido a que el coronel se había separado de su esposa y vivía en concubinato. Por lo tanto, era considerado un pecador público ante las leyes canónicas.

La edificación de columnas y arcos que se encuentran en el Casco Histórico del Cementerio General, donde remata la avenida La Paz, fueron ocupados por el Regimiento Esmeralda 7 de Línea. Este fue un regimiento del Ejército de Chile, con una relevante participación en las campañas de la Guerra del Pacífico. Dicho Ejército, después de la contienda en el norte, utilizó esta infraestructura como caballeriza.

Cerro San Cristóbal

En el periodo prehispánico, en honor a San Cristóbal de Licia -un santo cristiano-, patrono de los viajeros, don Pedro de Valdivia, colocó ese nombre al principal pulmón verde al interior de la ciudad de Santiago de Chile, el cerro San Cristóbal.

La mayor parte de los molinos, estaban localizados en La Chimba, éstos eran movidos por los canales existentes en el territorio. Y los que tuvieron mayor auge fueron los situados en las laderas del cerro San Cristóbal.

Los faldeos del San Cristóbal eran muy distintos, pues ascendiendo un poco desde la Avenida Los Turistas y Avenida La Montaña todo era un inmenso bosque de eucaliptus hasta el mismo canal El Carmen.

En el año 1903, con fondos donados por el filántropo estadounidense D.O. Mills, se instaló en una de sus cumbres el Observatorio Astronómico Mills ahora llamado Manuel Foster.

El Santuario de la Inmaculada Concepción, con su estatua en la cumbre, fue inaugurado el 26 de abril de 1908.

Chacras

En 1558 doña Inés de Suárez, con consentimiento de su marido, el Capitán Rodrigo de Quiroga, dona los terrenos al Convento de Santo Domingo (ex Huechuraba; con el compromiso de decir misas cada tres viernes en forma perpetua por el alma de don Pedro de Valdivia.

En las quintas de El Salto se tomaba vino con frutillas y el vino de la Viña Conchalí.

El Corregidor Luis Manuel de Zañartu adquirió extensas y valiosas propiedades, entre ellas su casa de la plazuela de la Merced y su quinta de la Cañadilla en cuyos terrenos se levantó la Población Ovalle. Zañartu fue el más rico propietario al norte del Mapocho en el siglo XVIII.

La entrada a la Chacra Lo Lemus estaba justamente en Avenida Valdivieso, frente a la Avenida El Salto, y el camino que llevaba a su interior tenía la misma dirección de la actual Avenida Perú.

Los dueños de la Chacra Lo Lemus al aprobar el Plano de Loteo le pusieron a las calles el nombre de sus parientes: Eloísa Lemus, Ricardo Lemus, Desiderio Lemus.

Ciudad y su trazado

Pedro de Valdivia levantó sus tiendas en la ribera norte del río Mapocho y posteriormente decidió emplazar la ciudad entre los brazos del río Mapocho.

Una vez fundada la ciudad, Valdivia asignó a sus huestes las tierras recién conquistadas, asignándose el mismo las de Huechuraba (hoy cerro Blanco), deslindando por el poniente con el Camino de Chile y por el oriente con las tierras de El Salto; en el año 1546 el Cabildo confirma a don Pedro de Valdivia la propiedad de los terrenos en la ribera norte del río Mapocho, incluyendo el Cerro de Huechuraba, el cual en 1545 cambio de nombre por el Cerro Montserrate, al instalar a doña Inés de Suárez en la cumbre una ermita a la Virgen de Montserrate.

El alarife don Pedro de Gamboa, comisionado por don Pedro de Valdivia, trazó la ciudad de Santiago, orientando los predios hacia los cuatro puntos cardinales. Para ello, escogió un sistema cuadrangular de manzanas.

Thayer Ojeda señala la ciudad, conforme a lo dispuesto por las Leyes de Indias fue dividida…en manzanas regulares de ciento treinta y ocho varas de longitud, separadas por calles rectas de doce varas de ancho.

Por esa época, sólo se edificó parte del frente de los solares con construcciones ligeras, pero muy bien hechas, con grandes tablasones. Arrasadas y quemadas por los indios estas primeras construcciones, fueron luego rehechas no ya de tablas, sino de adobes, presentando la ciudad un aspecto definitivo y más regular.

En la Colonia, en la Plaza de Armas del centro de la ciudad de Santiago de Chile, existían para la venta de los productos de las chacras, puestos informales.

En Santiago, las construcciones modernas datan sólo desde 1852.

El 18 de agosto de 1862, bajo el Gobierno de José Joaquín Pérez, se publica el Decreto Supremo por medio del cual se hace la primera división política del Departamento de Santiago, fijándose sus límites. Al mismo tiempo se crearon treinta sub-delegaciones y éstas a su vez divididas en 158 distritos. Este fue el primer ordenamiento territorial de Chile independiente.

Educación

Los niños de El Salto debían caminar largas cuadras para llegar a las escuelas Católicas ubicadas frente al Cementerio Católico o la que había en la calle León (hoy Puma).

La Academia de Humanidades de los Padres Domínicos de Recoleta, fue el primer establecimiento educacional de instrucción secundaria gratuito que se abrió en el país y que se inauguró el 15 de noviembre de 1915.

Infraestructura

Los primeros tajamares se construyeron en 1609 por Ginés de Lillo, un ingeniero y arquitecto.

El puente de madera, llamado de Palos, fue construido durante el Gobierno del Presidente don Juan Henríquez. Tenía ocho ojos y estaba situado frente a la Recoleta. Una gran avenida ocurrida el 30 de abril de 1748 lo derribó.

Los principales paseos públicos de La Chimba, fueron el Puente de Palos, los Tajamares y el Salto de Araya.

Según los viajeros que conocían Santiago, a principios del siglo XIX, el paseo más concurrido era el Tajamar. Su entrada estaba en el puente de Cal y Canto y desde ahí era posible sentarse a mirar, tanto el paisaje como los paseantes.

Varios fueron los obeliscos que se colocaron en las orillas del río Mapocho, los cuales en general se utilizaron para destacar una obra urbanística importante de la ciudad de Santiago de Chile.

El puente de Cal y Canto, fue sitio de recreo en las noches de luna, cuando era atravesado por carretas cargadas de sandías y melones. A las doce de la noche se veían familias sentadas en los sofás de piedra, tomando un trago de ponche o saboreando alguna sandía.

El diseño y plano del puente de Cal y Canto se encargó al ingeniero José Antonio Birt, según parece catalán de origen.

Zañartu utilizó presidiarios para la construcción del puente. Todos acollarados por los pies de a dos, con una sólida cadena. Fueron instalados en la ribera norte del río Mapocho, en un presidio provisional que él hizo construir en dicho lugar.

Los trabajos se dividían en secciones, cada una con su maestro-mayordomo, los presidiarios y los guardias.

Para vigilar los trabajos el corregidor Zañartu se construyó una casa con mirador, vecina a los trabajadores. En ella, pasaba las tardes hasta el anochecer observando cada detalle del trabajo.

Entre los trabajadores del puente se contaban negros, mulatos, mestizos, criollos de origen español, algunos extranjeros (particularmente de portugueses) y araucanos. Además de indios de otras partes de Chile.

Una tradición curiosa es que según se cuenta se emplearon en la confección de la mezcla que debía unir los ladrillos y piedras nada menos que quinientos mil huevos.

La imprenta Estrella de Chile, era el único establecimiento tipográfico hasta 1888. Se había instalado en julio de 1887 y era una de las mejores de Santiago, por sus impresiones y colores.

Especial importancia tuvieron los puentes de Cal y Canto y el de Palos, sobre el río Mapocho ya que la mayor parte de la edificación se concentraba en estas zonas.

Los trabajos de canalización del río Mapocho se hicieron hasta diciembre de 1888, a cargo del ingeniero Valentín Martínez, vecino de la calle Dávila.

Por ley promulgada el 13 de enero de 1888, se autorizó al Presidente de la República, por tres años, invertir hasta medio millón de pesos en la canalización del río.

Literatura

La Chascona, fue una de las propiedades del poeta chileno don Pablo Neruda que se localiza hacia el oriente de La Chimba.

El poeta chileno don Pablo Neruda, obtuvo el Premio Nobel de Literatura en el año 1971 y un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford.

Obras de Benjamín Vicuña Mackenna

La inauguración del Mercado Central, fue organizada por el Intendente don Benjamín Vicuña Mackenna. En ella, se realizó una Exposición de Artes e Industrias.

En el año 1874, don Benjamín Vicuña Mackenna erigió un monolito que decía "A la memoria de los expatriados del cielo y la tierra que en este sitio yacieran sepultados durante medio siglo."

Origen e historia de La Chimba

La toponimia Chimba, en quechua, se refiere al sector ubicado en la margen opuesta del río. Cuando ambas riberas estaban habitadas, se denominaba de esa forma al sector menos importante.

La Chimba, en la otra orilla, era un barrio de pueblo, alegre y desaprensivo, y en esas tierras se produjeron las primeras hortalizas y frutas europeas.

El primero en repartir terrenos en La Chimba fue don Pedro de Valdivia, cuando entregó solares a los yanaconas que lo servían.

Al oriente del Camino de Chile, quedaba el cerrito de Huechuraba, que los españoles llamaron Monserrate y que hoy se denomina cerro Blanco. Además del Salto, Chicureo, y Colina.

Entre el río Mapocho y el Cerro Blanco, a esta parte del Camino se le denominó como "de la Recoleta", por la Recolección Franciscana que se estableció en sus inmediaciones en el año 1663.

Hacia 1647 y 1730, La Chimba entre 1647 y 1730 presentaba zonas exclusivamente rurales. Se concentraba gran cantidad de ganado que se destinaba al abastecimiento de Santiago y existía un grave problema por la mala calidad y los escasos caminos que vinculaban el sector norte y el resto de los rancheríos.

Al fundarse a la entrada de la calle del Salto La Recoleta Franciscana (1663), la calle pasa a llamarse De La Recoleta.

En la esquina de Avenida Recoleta con la calle Santos Dumont, -antiguamente llamada calle del Rosario-, se alza una capilla conocida como La Viñita, porque fue reedificada en 1843 en un terreno donado por el vecino don Pedro Nolasco León, terreno que anteriormente pertenecía a los Domínicos, en donde existía una viña que ocupaba lo que hoy es el Cementerio General.

Un hito principal en el crecimiento de Avenida Recoleta fue la Plazuela de los Carros, donde la nace la Avenida Arzobispo Valdivieso, junto a la puerta del Cementerio Católico. Esa plazuela era el Paradero de los tranvías eléctricos N° 7, Recoleta Lira, y N° 30, San Eugenio-Cementerio Católico.

En 1791, Ambrosio O'Higgins convirtió en calle el camino de La Cañadilla. Asimismo en el puente de Cal y Canto se arreglaron sus rampas con ripio, se levantaron las casuchas para el expendio de comestibles a los viajeros, se colocaron sofás de piedra y se alzaron las murallas que servirían de balcones y evitaban caídas al río. En su rampa norte se construyó un edificio para establecer una guardia permanente para evitar los contrabandos y asaltos. Finalmente, se transformó en un paseo de moda, a pie, a caballo y en toda clase de vehículos ya sea para saborear frutilla de Renca o para tenderse bajo las arboledas en las tardes de calor.

La actual Avenida Independencia ha ido cambiando sus nombres a medida que fueron surgiendo núcleos de población a sus orillas, pues se le conocía como Independencia solamente hasta la calle Bezanilla y, más allá de esta calle, se le denominaba simplemente como La Palma, por la abundancia de palmeras que había en todo este sector.

La Chimba, sufrió por las numerosas inundaciones que se producían por efectos del desborde del río Mapocho. Entre ellas, se destacaron las de los años 1730, 1748 y 1783.

En el periodo de Benjamín Vicuña Mackenna, La Chimba seguía constituyendo un barrio de bajas condiciones situado en las inmediaciones de la Vega. Residencias modestas y cultivos de chacras en un sector caracterizado por su baja densidad.

Personas destacadas

Pedro de Valdivia, militar y conquistador español nacido en Extremadura, España. Previo a la fundación de la ciudad de Santiago acampó a los pies del cerro de Huechuraba (actual cerro Blanco).

Luis Manuel de Zañartu e Iriarte, nacido en la Villa Oñate, en la provincia de Vizcaya, España. Llegó a Chile junto a sus padres en 1730 y en corto tiempo su familia generó una considerable fortuna derivada del comercio y la agricultura. Fue el principal gestor de la iniciativa de dotar con un puente a la ciudad de Santiago y que permitiese comunicar las dos riberas del río Mapocho. Sus obras principales serían el puente de Cal y Canto y el monasterio del Carmen de San Rafael, en el cual Zañartu e Iriarte encerraría de por vida a sus hijas Teresa de Jesús Rafaela y María de los Dolores. Teresa profesó de 16 años, el 23 de octubre de 1777, bajo el nombre de Sor Teresa de San Rafael y María lo hizo de la misma edad, el 13 de Junio de 1779, con el nombre de Sor Dolores de San Rafael.

Manuel Joaquín Valdivieso fue el primer administrador del Cementerio General localizado en Recoleta. Y su hijo, Rafael Valentín Valdivieso, como Arzobispo de Santiago, colocó especial interés en dotar a la Cañadilla de edificios religiosos: Monasterio del Buen Pastor y la Congregación de Santa Verónica.

Matías y Pastor Ovalle Errázuriz, hermanos que a mediados del siglo XIX forjaron la urbanización de la antigua Quinta de Zañartu.

Manuel de Alday y Aspée, Francisco José Marán y José Antonio Martínez de Aldunate, fueron tres obispos que residieron en La Cañadilla.

Augusto Matte Pérez, fue banquero, diputado, senador, diplomático y Ministro. Propietario de la chacra Lo Sánchez que se localizaba, hacia el poniente, por La Cañadilla, a continuación de la Quinta de Bezanilla.

En la calle Dávila Baeza 663, se destacó la Casa de los Paltos, que perteneció al hijo de Andrés Bello, que según se cuenta tenía sobrios contornos y detalles ornamentales de alta selección.

Eusebio Chelli, fue un arquitecto italiano que desempeñó su profesión en Santiago de Chile, con un legado arquitectónico del siglo XIX. Destacó por varias de sus obras, pero en el caso de la ribera norte del río Mapocho, estaban la Iglesia y Convento de la Recoleta Domínica y la Iglesia y Convento Buen Pastor.

Planos

Francisco Luis Besa, en 1641, realizó el primer Plano de Propiedades de La Chimba, debido a un pleito por una propiedad en las afueras de La Cañadilla.

Salud

A fin de atender en el país a la profilaxia de las enfermedades infecto-contagiosas se creó por ley del 15 de septiembre de 1892 la Sección de Microscopía y Bacteriología del Instituto de Higiene de Santiago.

El servicio de desinfección fue inaugurado en la ciudad de Santiago el 8 de Diciembre de 1896. El desinfectorio comenzó sus funciones con una estufa GENESTER-HERSCHER y un aparato pulverizado del mismo fabricante.